Al Desarrollar Ideas De Negocios, ¿Quien Es El Líder?

¿Qué es lo que hará que yo tenga éxito con mis ideas de negocios? ¿Necesito ser un líder?

Pero ¿Quién es un líder?

Cada día los que estamos en las redes sociales y cuando revisamos nuestras cuentas de email nos encontramos con mensajes no deseados del tipo “únete al mejor negocio del mundo” ¿nos unimos?

Muchas personas están buscando tener éxito tratando de vender a cuanto se mueva. No se si es una manera de decirnos “que tenemos que hacer”, “cómprame, compra” ¿están logrando lo que desean?

Por otro lado hay personas que se preocupan de ayudar a los demás, quieren verlos contentos, quieren servir. No están tratando de enseñar nada, solo comparten lo que les gusta, experimentan y les sirve a ellos mismos.

¿Quién es el líder? Aquel que nos dice como tienen que hacerse las cosas, o aquel que esta detrás de nuestras alegrías.

Veamos una historia que encontré en un blog:

Como tener ideas creativas de negocios por Internet

quien_es_el_lider_2jl

Era un grupo de amigos de entre 20 años que siempre salían a excursiones a la playa, como a la montaña, incluso viajes turísticos a ciudades. Todos lo pasaban muy bien y les permitió conocerse y apreciarse muy bien entre ellos.

Esta vez escogieron una ruta exigente por la montaña de alrededor de 6 horas (toda subida). Habría que llegar a un refugio en el alto de una montaña de los Pirineos. Esta vez eran 8. Cuatro chicos y cuatro chicas.

Empezaron la marcha con Luís, que conocía la zona, en primera posición de la fila. El camino no era muy ancho y apenas permitía ir dos personas de lado. Juan se colocó el último.

Luís era decidido, físicamente fuerte y en las rutas de montaña era el que marcaba el paso, el que administraba los descansos necesarios. Luís era amable pero competitivo.

Al comienzo de la ruta todo estaba bien, sonrisa, bromas y charlas distendidas.

Inés siempre llevaba su guitarra y animaba al grupo con sus canciones. Valía mucho la recompensa de la alegría de las noches musicales del grupo y del ambiente jovial y divertido de ellas era el principal motivo de vencer el esfuerzo.

– Inés. Vas como siempre muy cargada. La mochila, la guitarra…
– Ya sabes Juan. Yo sin mi guitarra no voy a ningún sitio.
– Déjame aligerarte un poco tu mochila!

Juan, con el permiso de Inés, aligeró el peso de la mochila y Toni se presto como voluntario para ayudar.

– Te necesitamos en plena forma Inés- confirmó Toni – Hoy vengo especialmente motivado para cantar!!.- Sonrió Toni y el resto del grupo. Todos sabían de las pocas dotes para el canto que tenía Toni.

– Muchas gracias a los dos- agradeció Inés con una amplia sonrisa.

Después de dos horas de ruta, empezaban a notar cierto cansancio, pero Luís, en plena forma, continuaba marcando el paso. Y Juan desde atrás charlaba con uno y con otro animando la marcha.

Luis acepto parar de mala gana para descansar, en todo el camino sus pasos ágiles tenían que detenerse para esperar a los demás.

Durante el descanso Juan preguntó a Maria:

– ¿Como vas Maria? ¿Estás bien?
– Si, pero este sol me está asando. Me he dejado la gorra en casa y ni con las gafas de sol puedo evitar el sofoco del sol.
– Espera, que yo tengo un pañuelo muy fresco de algodón. Te haré una especie de gorro que aprendí en la pasada excursión.

Juan, con más voluntad que acierto logro hacer una especie de turbante. Y Luís ya había dado la orden de reiniciar la ruta.

Después de otra hora, Pedro se acercó a Juan:

Como crear ideas de negocio a partir de sucesos del que somos testigos

Quien Es El Líder

– Juan no puedo con mi alma. Me parece que me quedo aquí y me vuelvo al coche.
– ¿Que dices Pedro?, tu estas fuerte como un roble!
– Si pues hoy parezco de mantequilla. Luís es muy exigente en el ritmo. ¡Mírale donde está y como va!. Yo soy de ir más pausado.
– Si esta ruta no es ni la décima parte más exigente que las que hemos realizado en los últimos años. ¿Te acuerdas de las ascensiones a la montaña de aquel precipicio. ¿Cómo ayudaste a todo el mundo a pasar?
– Si, fue complicado, pero me sentí bien aquel día. Pero hoy…
– Te acuerdas cuando nos equivocamos de ruta, Anna, tu y yo!!…
– Si, vaya fallo más grande!. Pero te acuerdas que al final la ruta fue preciosa…

Al cabo de unos minutos Pedro recobró el paso y el buen humor.

Faltaban solamente una hora para alcanzar el refugio cuando el grupo no podía más. Luís estaba fuerte y liderando la fila, pero decidió una parada. Juan continuaba a la cola.

Una vez sentados, Juan tomó la cantimplora y bebiendo un largo trago de agua, miró hacia el valle y exclamó:

– ¡Pero que pequeños que se ven los coches! Hemos subido un montón!

Todos fueron a su lado y empezaron a exclamar con sorpresa todo lo que habían subido.

Pedro recordó el lugar donde le había venido el “bajón”. Inés el lugar donde habían hecho unas fotos a un grupo de mariposa.

María el llano donde se puso el turbante peculiar que lucía con gracia para evitar el sol.

El grupo pasó de las quejas por el cansancio a la tradicional alegría. Risas, bromas,…

Luís decidió que era el momento y arrancaron de nuevo. Esta vez para llegar de un tirón al final.

Tardaron una hora más y finalmente llegaron al refugio. El grupo rodeo a la persona que había hecho posible el camino y le abrazaron efusivamente…. Todos alegres ya pensaban en la fiesta de la noche. La fogata musical!!

Fin de la historia…

¿Quien era el que estaba en el centro del grupo? ¿Quien era ese líder que les había llevado hasta el refugio?

Puede ser Luis que lideraba el grupo y la marcha, también pude ser Juan que animaba. Pero ¿a quien elegimos finalmente?

¿Al que le motiva o al que le ordena? O ¿Es más líder el que sirve que el que ordena? ¿Aquien seguir, de quien aprender?

Related Posts

Add Comment